¿Aumenta o disminuye la desigualdad?

Viernes, 29 Enero 2016 11:27 Escrito por  Juan Francisco Albert Moreno Publicado en Economía Visto 1174 veces
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Como dice el famoso poema de Ramón Campoamor: “Nada es verdad ni mentira, todo es según del cristal con que se mira”. O lo que es lo mismo, para saber si aumenta o disminuye la desigualdad, debemos priorizar la clase de desigualdad que nos preocupa. 

En economía se suele distinguir dos tipos de desigualdad sobre la renta, desigualdad entre países o desigualdad dentro de cada país. Si lo que nos inquieta es esta última, parece que las noticias no son dichosas. La inequidad dentro de los países está aumentando  en occidente como sostiene Thomas Piketty en su famoso libro: “El capital del S. XXI”. Las razones de por qué la desigualdad en el seno de cada país va en aumento desde la década de los 80 son variadas. Por ejemplo, en el caso de España, los últimos informes de la OCDE apuntan a  que la principal causa es el alto desempleo que registra nuestro país, seguido por las políticas de contención salarial y sustento de las cuentas públicas. Sin embargo, si queremos descifrar causas más estructurales de este proceso habría que tener en cuenta el bajo crecimiento potencial, los cambios demográficos, la globalización o la incorporación del capital tecnológico y humano en el mundo de hoy. En un mundo cada vez más robotizado, la brecha salarial entre los trabajadores cualificados y no cualificados tiende a ampliarse. 

Se puede y se debe combatir la desigualdad dentro de cada país. Aumentar la capacidad distributiva de los Estados es una opción, la lucha insaciable contra la corrupción y los paraísos fiscales para destapar las vergüenzas de algunas elites políticas y económicas que acrecientan el problema también lo es. No obstante, no hay que dejarlo todo a la divina providencia.  Cada individuo puede combatir este fenómeno, y una buena forma de hacerlo es educarse y estar preparado para los retos que este siglo nos depara. Como decía Confucio: “Donde hay educación no hay distinción de clases”, una certeza se mire por donde se mire. 

En cambio, si nos cambiamos los cristales y observamos que está pasando con la desigualdad ponderada entre países y tratamos a todos los habitantes del planeta por igual en un mundo sin fronteras, las noticias son mucho más optimistas. Cada vez hay menos personas en una situación de pobreza extrema y algunos países más pobres del globo empiezan a converger con el mundo desarrollado aunque a una velocidad moderada. La gran explicación para que esto sea así, es el crecimiento que países extensamente poblados como India o China están experimentando a pesar de las turbulencias financieras de los últimos años. Los gigantes asiáticos han despertado, y esto conlleva a la mejor situación de muchas familias que estás sí, se han beneficiado de la globalización. Parece que también en África la coyuntura de algunos países está cambiando y el continente está deseoso de demostrar al mundo un falso mito. ¡África no está condenada a la pobreza! La situación, aunque mejor que hace unos años, está lejos de ser boyante para estos países que pretenden converger y mucho peor se encuentran los países que no han sacado provecho de la globalización o se encuentran inmersos en conflictos armados. 

Hablar con propiedad y conocimiento de causa es la mejor forma de llegar a certeras conclusiones y encontrar las soluciones más deseables para el problema que se quiera tratar. Entre el blanco y el negro existe una extensa gama de grises. Cuando oigamos hablar de la evolución de la desigualdad, muy atentos a lo que nos están contando, la peor de las mentiras es una verdad a medias.

 

Juan Francisco Albert Moreno

Estudiante de economía

twitter: @jf_albert

 

Modificado por última vez en Viernes, 29 Enero 2016 11:45