Kanaguri

Martes, 22 Marzo 2016 10:08 Escrito por  Ginés Vera Publicado en Ginés Vera Visto 1173 veces
Shisō Kanaguri Shisō Kanaguri

Shiso celebró su setenta y cinco cumpleaños un caluroso día de agosto en su casa, en Kumamoto. Uno de sus regalos no vino envuelto en papel de colores, sino en forma de invitación por parte de la Televisión Sueca. Durante días lo estuvo pensando, durmiendo poco, encerrándose en su cuarto con amarillentos recortes de periódico. Su mujer trató de animarle, asegurándole que no tenía por qué hacerlo. Pero Shiso decidió que sí, que aceptaría, por él y por sus hijos, dijo. Y por mi país, añadió abrazándola, dándole las gracias por todos en esos años tan felices. No imaginó al llegar a Estocolmo la expectación generada a su regreso. Habían pasado demasiados años, pensó, ya nadie le recordaría, pero la Televisión Sueca se encargó de darle publicidad, de retransmitir un programa especial. Shiso se colocó en la línea de salida, en el espectacular Estadio Olímpico, esta vez solo. Tras la señal de salida y los primeros pasos vacilantes sintió que los recuerdos de 1912 le empujaban hacia la meta. Aquel año formó parte de la primera delegación de Japón en unas olimpiadas. El día del maratón, de su prueba, hacía un calor devastador, solo logró completar parte del recorrido, pues al detenerse para beber agua se convenció de que no lograría terminarla y decidió retirarse. Volvió al hotel y más tarde a su país sin avisar a la organización. Las autoridades suecas le dieron por desaparecido, se habló mucho en Europa sobre el corredor japonés que abandonó el maratón. Shizo aún participaría en otros maratones antes de retirarse dejando en el olvido aquella carrera de 1912. De no haber sido por la Televisión Sueca nunca se habría planteado correrla de nuevo, se dijo mientras corría en 1966 por las calles de Estocolmo, esbozando una sonrisa a quienes les saludaban. Habían pasado muchos años, estaba cansado y sus piernas ya no le respondían como antes. Pensó, una vez más, en abandonar a pesar de las cámaras. En los Juegos Olímpicos de 1924 tampoco logró terminar el maratón, aunque esa vez si avisó. Ahora tenía setenta y cinco años y se notaba desfallecer… Pero no abandonó, pensó en sus hijos, en su mujer; se limitó a ir a su ritmo, andando, recibiendo una cerrada ovación a su llegada. Shizo completó el maratón en un tiempo record: 54 años, 8 meses, 6 días, 8 horas, 32 minutos y 20,3 segundos.

 

Ginés Vera

 

 

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1 comentario

  • Enlace al Comentario Ginés Sábado, 23 Julio 2016 12:37 publicado por Ginés

    Me emocioné cuando ví por primera vez la noticia, cuando me documenté sobre el protagonista; mucho más cuando fuie creando este microrrelato. Hoy lo he vuelto a leer y he notado que me emocionaba una vez más.
    Gracias por publicarlo, me hace mucho ilusión. Va por ti, Shisö.

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