Comida para todos

Viernes, 05 Abril 2019 09:40 Escrito por  Rafael Escrig Publicado en Rafael Escrig Visto 345 veces

Las empresas de alimentación de los países más desarrollados se preparan para ofrecer suficiente alimentación rica en proteínas para alimentar a los 10.000 millones de personas que se calcula seremos en el 2050. Muy pronto vamos a comer carne cultivada con proteínas vegetales, insectos, huevos vegetales, algas y otros productos que imitarán a los naturales, pero estarán creados con alta tecnología. Es decir, que según esas previsiones, nuestros nietos comerán más productos generados en los laboratorios que en los campos y granjas actuales: cápsulas con las vitaminas de la fruta, barritas de insectos y azúcar modificado, serán tan normales como la pechuga de pollo campero y las patatas fritas de hoy en día. ¿Pero por qué habría de sorprendernos todo esto? ¿Acaso hace treinta o cuarenta años, habíamos oído hablar de los brote de soja, del surimi, de las gulas o de los transgénicos? Sin embrago ahora son alimentos que comemos sin darles ninguna importancia, lo mismo que las lonchas de jamón de York o de queso, que no son ni jamón ni queso. ¿Acaso conocíamos la leche de soja, el sushi o los kiwis?, ni mucho menos. Hace esos treinta o cuarenta años, era normal comer vísceras de animales, por ejemplo, y el paté a granel y la manteca de cerdo eran norma en la merienda de los críos. Que no nos sorprenda pues el cambio que nos aguarda. Lo importante es que haya alimento para todos aunque sea producido en 3D por esas máquinas que ya están inventadas. Ya son una realidad los alimentos transgénicos y sobre todo los productos sucedáneos. Queramos o no, ese va a ser el futuro cercano que nos aguarda a la mesa, una extensa gama de sucedáneos y alimentos preparados. 

 

Demos un voto de confianza a ese futuro en que parece que al menos comeremos algo. ¿Pero qué va a suceder con el agua que ya es escasa? El agua en mal estado afectará a 7.000 millones de personas en ese 2050 que se nos anuncia como de ciencia ficción. ¿Y qué beberemos cuando la mayor parte del agua dulce esté contaminada, los acuíferos agotados y haya en el mundo 10.000 millones de personas sedientas, sin hablar de los animales. Cuando la sequía alcance a medio mundo, cuando toda el África subsahariana se despueble, cuando el bosque amazónico haya desaparecido. Cuando los niveles de CO2 sean irrespirables? La respuesta está en el viento, “Blowing in the wind” como decía Bob Dylan.

 

rafaescrigfayos.es

Modificado por última vez en Viernes, 05 Abril 2019 09:41

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