Justos por pecadores

Martes, 06 Agosto 2019 13:11 Escrito por  Rafael Escrig Publicado en Rafael Escrig Visto 128 veces

Siempre me ha parecido muy curioso ver en las terrazas de los bares a las mismas personas, tanto por la mañana como por la tarde, consumiendo bien sea una cerveza, un café o una coca cola y, por supuesto, fumando su tabaco. Es evidente que tienen todo el derecho de hacerlo. Además, ello representa negocio para los bares y recaudación para el Estado. Pero veamos por curiosidad, de qué personas y de qué gasto estamos hablando: si se trata de sólo una cerveza por la mañana y un café con leche por la tarde, por ejemplo, el gasto medio sería de unos 3 euros, aunque si a esto sumamos el consumo de tabaco diario, estaremos hablando de 8 euros como mínimo. Pero no acaba ahí la cosa, porque ese cliente asiduo del bar, lo más seguro es que se tome algún chupito, que saque el tabaco de la máquina que cuesta unos céntimos más, que juegue al rasca-rasca, a la bonoloto o a cualquier otra lotería. ¿Qué significa esto? Que es previsible que esa persona que no es una, sino  que son miles, se puede gastar al día en estos vicios, una media de 10 a 15 euros, lo que al mes se traduce en un mínimo de 300 euros. Hasta aquí todo perfecto, como he dicho antes, si se lo pueden gastar, mejor para los bares y para el Estado, solo que da la casualidad de que, precisamente, muchas de esas personas son las que se supone que están en lo que llaman ahora, la frontera de la pobreza. Probablemente son parados o reciben una subvención de Asuntos Sociales y también es posible que sus hijos formen parte de esos niños que, según las estadísticas, pasan hambre en España. Disculpen mis reticencias en este asunto, pero siempre que escucho eso hay algo que rechina dentro de mí. No creo que sea tal cual nos lo presentan. 

Está muy bien que el Estado tenga herramientas y presupuesto para ayudas sociales, pero debería hacer mejor seguimiento de sus gastos. Yo sólo le pediría eso, que haga seguimiento de las ayudas y de las famosas subvenciones. Cada año aumenta el presupuestos para gastos sociales en unos cientos de millones, pero no se preocupen ustedes, que si hace falta más, este nuevo gobierno pondrá los impuestos necesarios para compensarlo, ya lo han dicho. Y así es como pagan justos por pecadores. Solidaridad ante todo, me parece perfecto, pero al final será usted y yo el que pague la solidaridad del gobierno. 

 

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Modificado por última vez en Martes, 06 Agosto 2019 13:17
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