Asientos reservados

Viernes, 04 Octubre 2019 12:10 Escrito por  Rafael Escrig Publicado en Rafael Escrig Visto 229 veces

Lo de los asientos reservados del autobús es algo que tiene mucha miga y puede llegar a ser motivo de discusión entre los usuarios dependiendo de sus propios intereses. En cada trayecto del autobús se suele suscitar algún caso con los dichosos asientos. Todos conocemos esos asientos: son verdes y están reservados para las personas con movilidad reducida según se detalla en los derechos y deberes del cliente: “Respete los asientos reservados a personas con movilidad reducida, con bebés, ancianos y mujeres embarazadas”. Pero esta clasificación puede resultar difícil de interpretar, porque todo el mundo no tiene el mismo criterio sobre dónde comienza la ancianidad. Está claro lo de mujer embarazada o con bebés al brazo, también está claro lo de personas con movilidad reducida: bastón, muletas o andador. Veamos lo de ancianos. ¿Qué es un anciano o tener una edad avanzada? ¿Estar jubilado, tener setenta y cinco años, ochenta y dos o noventa y cuatro? Muchas personas, a pesar de ser mayores pueden estar en mejores condiciones que otras más jóvenes, cómo conocer el estado físico de cada uno y su necesidad de ir sentado. Es habitual que alguna señora “mayor” aunque sin problemas aparentes de salud ni de movilidad, suba al autobús con total predisposición a ocupar uno de los asientos reservados. Esa misma señora, es capaz de reprender al ocupante del asiento porque a su juicio, no le corresponde (hablo en femenino porque nunca he visto esa actitud en hombres). En alguna ocasión, quien va sentado se hace el loco para no dejar el asiento, pero también puede suceder que no se dé cuenta, que esté convaleciente, o mareado o tenga algún problema físico que no se aprecia a simple vista y al mismo tiempo, también ocurre que esa misma señora “mayor”, que no va precisamente con muletas, probablemente ha quedado con sus amigas para pasear o ir de compras o incluso para pasar la tarde bailando. 

 

En resumen: Si  eres una persona de “edad avanzada” y no  quedan asientos libres en el autobús, si no presentas ningún problema físico que te impida ir de pie y bien sujeta, no tienes más derecho que otro usuario a un asiento reservado, ni a quejarte por ello, porque la edad avanzada por sí misma sólo te da derecho a que los nietos te llamen abuela. Y no hablemos de cortesía ni de buena o mala educación, porque  si apelas a ella, habrás de saber que la buena educación ha de circular siempre en los dos sentidos.

 

facebook.com/rafa.escrigfayos

Más en esta categoría: « La firma Burdo maniqueísmo »

Deja un comentario

Asegúrate de llenar la información requerida marcada con (*). No está permitido el código HTML. Tu dirección de correo NO será publicada.