Consumo interno y riesgos Covid-19

Miércoles, 20 Mayo 2020 12:59 Escrito por  Gabi Martínez Publicado en Economía Visto 167 veces
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FASE I y pronto la FASE II y ss. Ya podemos salir a comprar, consumir, etc. Y se está recomendando que se haga en los pequeños comercios locales, grandes sufridores de las consecuencias económicas de la pandemia y del estado de alarma.



Por cierto, sin entrar a valorar si conviene alargar el estado de alarma, o si la legislación ya dispone de por si herramientas suficientes, debemos saber que mientras dure el EA, el gobierno está facultado legalmente y sin que deban mermar las garantías democráticas, a confinar a los ciudadanos y a limitar nuestros desplazamientos, poder que no tendría sin esa posibilidad que le permite la Constitución con aprobación del Consejo de Ministros. De modo que continuar con el EA no implica obligatoriamente seguir confinados o tener limitados nuestros desplazamientos, si darle potestad al gobierno para que rectifique y pueda obligarnos a volver a fases anteriores, en caso de que no se consiga lo que se pretende, la reducción y eliminación de contagios. Por lo que, mantener la económica del país, depende en gran parte de los autónomos, casi el 20% del PIB, y esto ocurrirá si respondemos consumiendo y comprando, y esto podremos hacerlo si tenemos libertad de movimientos, y la tendremos si no nos la vuelven a limitar, por lo que debemos tener muy claro lo que no debemos hacer, en evitación de contagiar y ser contagiados.



Soy economista, aquí van mis percepciones y los expertos en salud que las corrijan o amplíen.



El quid de la cuestión. ¿Dónde está el virus? En el interior del cuerpo humano. ¿Cómo se transmite? Cuando sale del cuerpo. Al estornudar o simplemente al hablar, siempre desprendemos unas gotitas de saliva (gotas de Flügge), ahí va el virus, (alcanzan una distancia que puede llegar a 2 metros), y permanece vivo durante un tiempo en cada superficie donde cae; en una ventana de cristal 4 días, en una mesa de madera 2 días, en una camisa 2 días, en un documento 3 horas, en un billete 4 días, etc. Si la gotita cae en la nariz, ojos o boca de aquel con quién hablas, ya tiene otro cuerpo dónde vivir, dañar y transportarse. Ahora entendemos lo de las distancias y el uso de mascarillas o mejor, pantallas o gafas. Y la evitación de abrazos, anulando la posibilidad de que “una camisa pase el virus a otra”. Si, con las manos o guantes tocas la mesa, la ventana, la camisa, el billete, el documento, ya te lo llevas, si te tocas la boca, nariz o los ojos, antes de lavarte bien, ya lo tienes dentro. Ahora entendemos porque debemos lavarnos, y porque, aun llevando guantes, podemos contagiarnos. Y porque es bueno no tocar nada que haya tocado o pueda tocar otro. Andamos por la calle con calzado, normalmente de suela de goma, pisamos gotitas, se nos pegan los virus, en el plástico vive 3 días, entramos en la oficina o en casa y lo vamos extendiendo con las pisadas. Bastaría con conocer esto y tener la precaución de no coger nada que caiga al suelo, sin que a continuación desinfectemos el objeto y las manos, antes de depositarlo en otro lugar o de que toquemos otra superficie o peor, nos llevemos los dedos a la boca, nariz, ojos.



La única forma de evitar al 100% que el virus se propague es “todos en casa”, se queda dentro, muere o mata, pero no se le “transporta” a otro cuerpo. Pero llega un momento en que, cuando el riesgo de contagio es inferior a las consecuencias psicológicas o físicas de las personas, se admite el riesgo de sacar a los niños, que salgan los ancianos, que podamos hacer ejercicio al aire libre, etc. Y cuando las consecuencias de una parálisis de la actividad económica pueden traer gravísimas consecuencias materiales, se opta por asumir ciertos riesgos, y se permite re-abrir negocios. A los que se les exigen determinadas medidas.



Nos seguimos haciendo más preguntas: ¿Podemos salir a comprar a cualquier hora o sólo durante el horario de paseo? ¿En qué horario podemos sentarnos en la terraza de una cafetería? Bien, a partir de ahora, del mismo modo que no habían horarios para salir a comprar alimentos, medicamentos, tabaco o dinero, consideradas como salidas imprescindibles, ahora también es imprescindible que se consuma y que los comercios y negocios vuelvan a mover el dinero, de modo que no hay horarios de salida salvo los impuestos para apertura y cierre de los establecimientos. ¿Puedo salir a pasear a cualquier hora? No, ya tienes un horario, y ampliar ese horario, por ahora no se considera esencial. ¿Puedo reunirme con mis familiares hasta un máximo de 10 a cualquier hora? Sí. No hay horario, prima la necesidad psicológica de volver a interrelacionarnos físicamente con nuestros seres queridos, sobre el riesgo de contagio, pero se nos obliga a activar todas las medidas que eviten que las gotitas caigan donde no deben y el virus que todos podemos llevar aun sin síntomas, se instale en otro cuerpo.



Por eso, hagamos lo que sea verdaderamente necesario, relacionémonos si lo consideramos imprescindible, consumamos y compremos, porque es imprescindible y los establecimientos garantizarnos la seguridad, evitando que las gotitas salgan de las bocas, promoviendo el uso de mascarillas, que las que salgan no lleguen a otra persona y allí donde puedan caer, se eliminen rápidamente con los productos adecuados. Sólo así, revitalizando el consumo interno y esperando los acuerdos económicos útiles, de gobiernos locales, autonómicos, nacionales e internacionales, y medidas estructurales, conseguiremos una recuperación más rápida.



Ánimo a los grandes olvidados casi siempre, los autónomos y pequeñas empresas. Muchos que han quedado económicamente heridos de muerte, pero a otros todavía les corre algo de sangre por la venas, sangre de emprendedor, de luchador, de optimismo realista, de saltador de obstáculos. Lo van a dar todo, van a poner la ilusión y pasión que tendrán que autoalimentar, y que cuentan con nuestros ahorros, nuestro dinero, para que no se quede bajo el ladrillo, se vaya a dormir al banco más cantidad de la necesaria, o peor aún, que cruce las fronteras, no a bancos suizos de tu titularidad, si no cuentas de otros en Irlanda, Luxemburgo, etc, por ejemplo, sedes sociales de los gigantes digitales del comercio y los servicios.

 

Gabi Martínez

Martínez Abad Consultores

Economista - Miembro Grupo ACE

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Modificado por última vez en Viernes, 05 Junio 2020 14:34