Superar frustraciones

Miércoles, 28 Enero 2015 01:00 Escrito por  Publicado en Psicopedagogía Visto 826 veces

Entendemos por frustración el estado de decepción creado emocionalmente cuando alguien espera realizar su deseo y se ve impedido de hacerlo.

Cuando una persona no logra realizar un deseo, puede elaborar su frustración de formas diversas. Unas veces caerá en un estado de tristeza o depresión, cuya intensidad dependerá de la intensidad de la frustración; otras reaccionará agrediendo activamente a la persona o a la situación causante de su frustración.

No todas las frustraciones son conscientes,  muchas de ellas especialmente las que tuvieron lugar en la infancia, son reprimidas y permanecen inconscientes. Cuando la frustración se plantea en el plano consciente, normalmente es aceptada y no constituye un elemento distorsionante de la personalidad.

En los niños más pequeños, este es un comportamiento normal. Algo que no resulta extraño si tenemos en cuenta que los deseos de los bebés están relacionados con necesidades fisiológicas básicas, como alimentarse, dormir, etc. A esta edad es importante que los deseos de los niños se satisfagan de inmediato, porque esto les proporciona una sensación de seguridad y estabilidad que es muy importante para su desarrollo emocional. 

A medida que crecen se van dando cuenta de que no siempre pueden tener sus deseos satisfechos de inmediato y van aprendiendo a tolerar y aceptar cierta molestia o demora en la realización de sus deseos como algo inevitable. Es decir, aprenden, en mayor o menor medida, a tolerar la frustración al mismo tiempo que van adquiriendo mayor autonomía y mayor capacidad para manejar el entorno que les rodea y contribuir por sí mismos a la satisfacción de sus deseos en vez de esperar pasivamente a que otros lo hagan por ellos. Poco a poco van aprendiendo que hay ciertas limitaciones en ellos y en el ambiente que le rodea, así como normas, costumbres, leyes, etc.

Cómo fortalecerse contra las frustraciones

Es imprescindible que en cada edad o etapa del desarrollo evolutivo, el ser humano soporte las frustraciones y dificultades características de esa edad.

Ponerse objetivos realistas evita tener desengaños.

Ante cualquier proyecto es importante elaborar un plan de acción que se adapte a la realidad, que sea viable.

Actitud positiva: ver el lado bueno de los acontecimientos.

Aceptar los fracasos como una forma de aprendizaje necesario para la propia maduración de la persona.

Ser humilde y agradecido a la vida por tantas cosas maravillosas que pone cada día a nuestra disposición.

"Esperar lo mejor" pero siendo conscientes de que a veces ocurrirá  "lo peor".

Aceptar lo inevitable mirando siempre hacia adelante.

Tener "asideros" (principios, valores, éxitos alcanzados,...) para los fracasos en aspectos fundamentales de la vida.

No esperar demasiado de la suerte ni de las personas. El fracaso y la frustración pueden estar a la vuelta de la esquina, no sólo por causa tuya sino, por causa de los demás. Así es la vida.

Dar prioridad a los valores internos, éstos mantienen en alto la dignidad y la esperanza.

Pensar que, a pesar de todo, somos unos privilegiados.

Aceptar la vida y la gente como son.

Si al hacer balance entre lo bueno que te ha dado la vida y las frustraciones, te encuentras con crédito a tu favor, eres "un triunfador".

Ser paciente y perseverante porque el éxito es el premio a la paciencia y a la constancia. El hecho de luchar en vez de "tirar la toalla", es una victoria.

Departamento de Psicopedagogía y Orientación

Colegio Internacional Ausiàs March: Urbanización Residencial Tancat de L' Alter, 46220 Picassent, Valencia - Tel. 961 23 05 66

Deja un comentario

Asegúrate de llenar la información requerida marcada con (*). No está permitido el código HTML. Tu dirección de correo NO será publicada.