Lenguaje oral y lectoescritura

Viernes, 13 Noviembre 2015 13:03 Escrito por  Victoria Ramírez, pedagoga del colegio Internacional Ausiàs March Publicado en Psicopedagogía Visto 1104 veces

El lenguaje oral es parte de un complejo sistema comunicativo que se desarrolla entre los humanos. Este proceso comienza ya desde las primeras semanas del bebé recién nacido al mirar rostros, sonrisas y otros gestos y al escuchar las interpretaciones lingüísticas dadas por el adulto. El bebé comienza a comunicarse mediante el llanto para seguir con la imitación de sonidos, vocalizaciones, sílabas e iniciación de primeras palabras.

El primer año de vida resulta crucial en el aprendizaje del lenguaje; el niño/a pasa del estado de balbuceo a la emisión de fonemas pertenecientes a la lengua materna.

A la edad de 2 años el niño/a debe iniciar a expresar con palabras sus necesidades, sentimientos, etc.

En la edad de 3 o 4 años es cuando el niño/a atraviesa por un periodo de desarrollo y aprendizaje máximo de lenguaje.

Entre 5 o 6 años organiza sus ideas y puede mantener o establecer una conversación.

Este proceso concluye o finaliza alrededor de los 7 años, cuando los niveles lingüísticos se han integrado totalmente.

Hay que recordar que un medio estimulante actuará como favorecedor del desarrollo correcto del lenguaje.

¿Qué relación existe entre la adquisición del lenguaje y el proceso de la lectoescritura?

La adquisición correcta del lenguaje requiere en el niño/a el desarrollo de habilidades auditivas, cognitivas y visuales. Estas habilidades le permitirán aprender con mayor facilidad el proceso de la lectoescritura, ya que este conlleva la correcta discriminación y percepción del sonido de las vocales, consonantes, posteriormente el sonido de sílabas, palabras y la formación de oraciones, integrando así dicho proceso la discriminación y percepción visual de las letras, sílabas, palabras y oraciones.

Los niños/as que presentan trastorno en el lenguaje oral o dificultad en la articulación de fonemas ( entendiéndose como fonemas los sonidos de las letras) y presentan ciertas características como: la sustitución, omisión, confusión de fonemas, escaso vocabulario y fluidez acelerada o retardada entre otras características; son niños/as que no podrán enlazar el proceso del lenguaje oral con el proceso del lenguaje escrito y por lo tanto, el proceso de la lectoescritura se podrá ver afectado, por ello, es conveniente cuando un niño/a presenta alguna alteración del lenguaje oral tratarla tempranamente, antes de que comience con el aprendizaje de la lectoescritura.

"Un correcto desarrollo del lenguaje implica en el niño/a confianza, autoestima, bienestar y autonomía."

 

Victoria Ramírez es pedagoga del colegio Internacional Ausiàs March de Picassent.

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