José Sacristán: “No hay ni un solo sitio en el que no hayamos provocado el interés de la gente”

Lunes, 20 Mayo 2019 11:00 Escrito por  César Fernández Publicado en Entrevistas Visto 1248 veces
José Sacristán. José Sacristán.

El próximo 24 de mayo a las 20.30 horas actuará en el Auditori Vicent Torrent el actor José Sacristán.

 

Nuestro entrevistado nació en 1937 en el municipio madrileño de Chinchón en el que descubrió su fascinación por el mundo del cine. Sus más de 60 años de carrera artística hablan por sí solos. Le hemos visto actuar en numerosas películas, obras teatrales y series de televisión y, ha recibido prestigiosos premios y nominaciones en festivales nacionales e internacionales. Sus 81 años de edad no han supuesto ningún impedimento para mantener viva su vocación hasta el día de hoy. Es más, conserva una memoria prodigiosa que le permite retener los 90 minutos de monólogo de Señora de Rojo sobre el fondo gris de la novela del vallisoletano Miguel Delibes. Esta adaptación teatral es el primer monólogo al que se enfrenta el actor y en él se abordarán temas con una fuerte dosis de dramatismo como el duelo, la enfermedad y la muerte de un ser amado. ¿Queréis saber más? ¡Empezamos la entrevista!:

 

¿Cómo se despertó tu pasión por la actuación?

Para contestar a eso tenemos que remontarnos a la “prehistoria”, es decir, a cuando era un crío de 6 años. Mi pasión por la actuación tuvo lugar cuando vi la primera película en el cine de mi pueblo. Quería ser el gánster, el indio, el pirata, el mosquetero… Hasta mucho después no supe lo que era ser actor. 

 

¿Y cómo conseguiste meter cabeza como actor profesional?

Empecé simultaneando mi trabajo de mecánico en un taller con grupos de aficionados. En 1960 empecé de meritorio en la compañía titular del teatro Infanta Isabel de Madrid gracias a José Luís Alonso. 

 

¿Por qué crees que te contrataron?

¡No tengo ni puta idea! Supongo que porque lo haría bien. Algo verían en mí para que me contrataran. Tras eso vinieron más cosas.

 

¿Qué te llena de este oficio?

Para mí lo fundamental de este oficio es lo que tiene de juego: el hacer creer al otro que soy el que no soy y que se emocione, se ría, llore… Si puedes elegir y, lo ha escrito Shakespeare, Chéjov o Miguel Delibes, mejor que mejor, por supuesto.

 

¿Cómo surgió la idea y por qué decidiste embarcarte en Señora de Rojo sobre fondo gris?

La novela se publicó cuando yo estaba interpretando Las guerras de nuestros antepasados de Miguel Delibes. Me pareció un texto maravilloso y me cautivó. Pero Miguel nunca quiso dar los derechos ni para el cine ni para el teatro. Hasta que dos años antes de morir, en un seminario en Valladolid, autorizó que yo hiciera una lectura dramatizada de un par de pasajes. A partir de ahí me quedé con las ganas y entre mi amigo Pepe Sámano y yo hemos montado el tinglado. 

 

¿Qué fue lo que te atrapó de la historia?

Miguel de Delibes es uno de los grandes novelistas de la literatura española. En este caso concreto me atrapó lo particular del caso, es decir, lo que supuso la enfermedad y muerte de su mujer y cómo él lo cuenta. Es algo impresionante. De hecho, lo venimos comprobando porque desde la presentación de Señora de Rojo no hay ni un solo sitio en el que no hayamos provocado el interés de la gente. 

 

¿Qué significa para ti interpretar Señora de Rojo sobre fondo gris?

Significa hacerme cargo de un texto y personaje cojonudos, y contar la historia de un amigo que se llamaba Miguel Delibes. 

 

Conocer al autor de la obra debe de haberte ayudado a interpretar tu papel…

Delibes se protegió en la novela con un personaje de ficción. Él no se puso a él ni a su mujer. Es decir, los personajes reales se llaman de otra manera. Es un personaje de ficción, pero sé que es Miguel, con lo cual el ejercicio es muy interesante porque hay un personaje concreto, pero yo sé que estoy haciendo de Miguel Delibes. Es un juego verdaderamente apasionante.

 

¿Podrías desvelarnos tu método de actuación?

No tengo método. Un poco en broma digo “mitad Stanislavski mitad la Niña de los Peines” porque la aproximación al personaje la hago con principios stanislavskianos y la ejecución procuro que sea como cantaba la Niña de los Peines. 

 

¿Cuál ha sido el mayor reto de este monólogo?

El reto fundamental es tener que cortar porque tiene que durar hora y media más o menos. Para un texto como este es una amputación. La dificultad está en escoger y administrar para hora y media un texto tan rico como este. Las palabras que ordena Delibes no las ordena nadie como él y hay que decirlas una tras otra exactamente igual. 

 

A lo largo de la obra se abordan temas especialmente dolorosos. ¿Ha sido difícil para ti ponerte en la piel del personaje?

No es difícil cuando el material dramático es de esta riqueza. La dificultad está en otros pormenores puramente mecánicos. Son más las facilidades que las dificultades.

 

¿Qué recepción está teniendo tu monólogo por parte del público?

Al final todo el mundo se pone en pie y me grita “bravo” y “gracias por haber nacido”. O sea, estoy muy contento de lo que se manifiesta cuando acabo. Aunque algunos tosen durante la función.

Modificado por última vez en Lunes, 20 Mayo 2019 12:14

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