El mismo viaje

Divendres, 25 Novembre 2016 10:31 Escrit per  Ginés Vera Publicat en Ginés Vera Vist 1631 vegades
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Se empeñó en que la carretera nos llevaría a alguna parte. Le dije que no, ella insistía. En su terquedad me recordó cada vez que tuvo razón en el pasado. Nos habíamos detenido en medio de la nada y la carretera. No parecía que fuera a pasar nadie por allí, nadie a quien preguntar. Quedaba seguir o darse la vuelta. Todo era posible. Ella dijo que debíamos seguir: al final llegaríamos a alguna parte. Y seguimos. Al principio en silencio, un silencio turbio, pesado, aguardando cada cual a que ocurriera algo, cualquier cosa. Cada uno a favor de lo que defendíamos. Pero no pasó nada, la carretera se extendía recta o con pequeñas curvas a izquierda o derecha, un badén aquí, un pequeño alterón allá. Luego nos entretuvimos con el paisaje, con las nubes, con el tiempo que haría al día siguiente, y al siguiente. La carretera seguía bajo nuestros pies, la mirábamos hacia delante, a veces hacia atrás en el reflejo de los espejos. Continuamos sin hacer caso a la carretera, como si nos llevara. Solo al final, cuando el coche se fue parando sin combustible, nos acordamos del viaje. Ninguno dijo nada, simplemente nos miramos. Salimos del coche, vislumbramos la puesta de sol al frente con la mano sobre los ojos como visera. Eché a andar, ella me siguió. Se agarró a mi brazo, en silencio sentí su cabeza sobre mi hombro. Creo que dijo: ves, te lo dije; pero no estoy seguro. Cuando la luz fue demasiado brillante cerramos los ojos a un tiempo.

 

Ginés Vera