¿Yoga en casa? ¡Un rotundo sí!

Divendres, 20 Març 2020 17:32 Escrit per  Diana Gimeno Publicat en Opinión general Vist 1242 vegades
Valora la notícia
(0 vots)

En estos días, aquellas personas que podemos quedarnos en casa mientras otras deben salir a la calle todos los días por su trabajo en mitad de una crisis mundial vírica, debemos ser RESPONSABLES, COLABORATIVOS y ser CONSCIENTES de que, ahora, más que nunca, hay que actuar de manera solidaria y hacer caso a las medidas establecidas por el gobierno para frenar la expansión del Covid-19 en nuestro país.

 

Yo, para hacer más amena esta cuarentena, más allá del teletrabajo, me tomo cada dos días mi tiempo para practicar yoga 1 hora al día. No soy ninguna experta, ni mucho menos, pero en mi experiencia personal, es una actividad física y mental que ahora mismo necesito. Por ello, he decidido escribir este artículo, para compartir con todos y todas vosotras mi experiencia yogui principiante y para animaros a que lo practiquéis.

 

Primero y antes que nada, ¿qué es el yoga? El yoga nació en la India hace más de tres mil años, y su primera aparición fue en unos textos sagrados de la cultura hindú escritos en sánscrito. Aunque en el Occidente su práctica suele estar más atribuida a la gimnasia y está íntimamente relacionada con las diferentes posturas físicas y la meditación, el yoga va más allá, e incluye terapias naturales, métodos de respiración, filosofía, psicología...

 

No se trata de una religión, aunque sus orígenes provengan de una cultura hindú. ¡Usa el yoga simplemente para desarrollar tu espiritualidad sin necesidad de conocer los dioses hindúes!

 

¿Qué necesitamos para hacer yoga? Una esterilla antideslizante específica para esta actividad (que tenga 3 o 4 mm de grosor) y mucha fuerza de voluntad, dedicación y ganas.

 

 

Aunque al principio te notes algo torpe realizando las distintas asanas (posturas) no te preocupes, pronto verás cómo vas mejorando sin a penas darte cuenta. Es una de las razones por las que recomiendo siempre hacer yoga, la autoestima te sube conforme vas realizando una asana cada vez mejor, notando resultados positivos y una mejoría bastante rápida.

 

“El verdadero yoga no trata de dar forma a tu cuerpo, sino de cambiar tu vida. El yoga no se practica, se vive. Cuando haces yoga, no importa qué has sido, importa la persona en la que te estás convirtiendo" - Aadil Parkhivala

 

A continuación, voy a explicar en qué consiste la meditación y cómo se realiza el famoso saludo al sol:

 

MEDITACIÓN (10 o 15 minutos): centra la atención en un pensamiento, un objeto externo o la propia consciencia. La meditación nos ayuda a mejorar la concentración y a reforzar nuestra salud física y mental, íntimamente ligadas. Para empezar a meditar, es importante mantener una postura cómoda, y os voy a contar la principal forma de meditar:

 

 

Ponte música relajante (yo suelo ponerme listas de Yoga en Amazon Music), intenta tener la habitación lo más oscura posible. Siéntate en el suelo con las piernas cruzadas, pon la mano derecha sobre la izquierda con las palmas hacia arriba y repósalas en el centro por debajo del ombligo, espalda recta pero relajada. Relájate y realiza inspiraciones y expiraciones de 4 tiempos de duración, con especial atención en ellas. Puede resultar complicado dejar la mente en calma, pero irás cogiéndole el truco y al finalizar, te quedarás como nuevo.

 

Ahora, vamos a practicar el PRANAYAMA, ejercicio de respiración. En la misma postura que para meditar, pon la mano derecha al nivel de las costillas y la izquierda en el abdomen, respira tranquilamente por la nariz sin forzar. Inspiración y espiración, cuenta mentalmente 4 segundos y repítelo.

 

" Si la respiración es agitada, la mente está agitada. Controlando la respiración, el yogui alcanza la quietud mental" - Hatha Yoga Pradipika

 

Si empiezas a meditar diariamente, te darás cuenta como cada vez tienes más control en tu respiración, que será esencial cuando realices la práctica de asanas.

 


SALUDOS AL SOL (surya namaskar). Se trata de una secuencia dinámica que encadena posturas con una sola inspiración o espiración. En tu primera práctica, no fuerces tu cuerpo en cada postura, solo intenta que sean los movimientos lo más fluidos posibles.

 

1 Empieza con la postura de la montaña (tadasana): junta los pies sobre la esterilla, con los dedos gordos tocándose, mantén el abdomen pasivo y la cabeza y el cuello erguidos, ensancha los hombros y lleva los brazos rectos hacia abajo, a los lados del torso.

 

2 Al espirar, lleva las manos juntas delante del pecho en namasté (interior de las palmas de las manos juntas, al medio del pecho).

 

3 Al inspirar, levanta los brazos hacia arriba, estirando el cuerpo con la mirada hacia las manos, postura de la palmera (urdvha hastana).

 

 

4 Al espirar, flexiona el tronco hacia delante apoyando las manos en el suelo por fuera de los pies (utkatasana).

 

5 Al inspirar, haz un gran paso atrás con el pie derecho, con la mirada hacia arriba. Retén el aire para entrar en una plancha con el cuerpo recto y los hombros al nivel de las manos.

 

6 Al espirar, baja las rodillas, el pecho y el mentón al suelo manteniendo los brazos pegados al tronco.

 

7 Al espirar, desliza el cuerpo hacia delante para entrar en la postura de la cobra (bhujangasana) con los hombros atrás (tumbada boca abajo, palmas debajo de los hombros, subiendo el pecho y el abdomen, sin presionar mucho las manos, y mirando hacia arriba).

 

 

8 Al espirar, empuja con las manos para llevar la cadera hacia atrás y arriba y entrar en la postura del perro boca bajo (adho mukha svanasana): a cuatro patas, mueve las manos un palmo hacia delante, estira los brazos y levanta poco a poco la cadera hacia arriba, intentando que los talones toquen el suelo.

 

 

9 Al inspirar, mira hacia delante para hacer un gran paso con el pie derecho entre las manos.

 

10 Al espirar, lleva el pie izquierdo delante flexionando el tronco (uttanasana).

 

11 Al inspirar, sube los brazos y el tronco estirando el cuerpo con la mirada hacia las manos (palmera).

 

12 Al espirar, baja las manos juntas delante del pecho (postura namasté).

 

Como bien he dicho, yo no soy ninguna profesional del yoga, por lo que toda la información que os he explicado viene dada en el libro 'Mi diario de yoga' de la profesora Xuan-Lan, editorial Grijalbo. Un libro muy completo, que la verdad, a mí me ha venido fenomenal y lo recomiendo totalmente (que conste que esto lo estoy haciendo sin ánimo de lucro, solo os explico lo que a mí me ha ido bien, y oye, si este libro ha ido genial ¡os lo tengo que decir sí o sí!).

 

Finalmente, añado el enlace de su canal de Youtube donde encontraréis diferentes actividades, a partir del de su diario de yoga semanalmente, fue cuando me enganché a practicarlo: https://www.youtube.com/user/yogalanbcn

 

Espero que al menos os haya picado el gusanillo de probarlo. Si le dedicáis tiempo, vuestro cuerpo y mente os lo agradecerán, y más durante estos días.

 

#YoMeQuedoEnCasa

Modificat el Divendres, 20 Març 2020 18:20