Obstáculos para estudiar

Dimarts, 25 Mai 2021 12:29 Escrit per  Amparo Folgado Publicat en Opinión política Vist 368 vegades
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La pandemia, derivada de la COVID-19, ha traído múltiples cambios en nuestro día a día y en el funcionamiento de muchos servicios, que hasta marzo de 2019 ofrecían horarios y condiciones flexibles para poder ser disfrutados por la gran mayoría. Reducción de aforos y horarios en negocios e instituciones ha sido la tónica habitual de este último año, siendo las bibliotecas uno de los centros que han visto afectado su funcionamiento de forma drástica. Así, muchos centros públicos, han cambiado su actividad para adaptarse a las exigencias de las autoridades sanitarias. Estas restricciones, por desgracia, no se han adaptado a los momentos de máxima exigencia académica: los períodos de exámenes.   

 

Siendo conscientes de la necesidad de adaptar estos espacios públicos a la lucha contra el recurrente coronavirus, también se ha de ser sensible a las exigencias que el curso académico impone en cada momento. En los períodos de exámenes finales, muchos estudiantes recurren a las bibliotecas públicas de su municipio para poder preparar de una forma correcta la evaluación de sus conocimientos, ya sea por contrastar ideas entre el resto de estudiantes o por la carencia de un espacio de estudio adecuado en su ámbito privado.

 

Con las debidas cautelas, la pandemia no puede ser un palo más en la rueda para la formación de nuestros estudiantes, que ya de por sí están sufriendo las incomodidades que una situación como la que estamos viviendo ha impuesto en el sistema educativo. La alternancia entre clases presenciales y telemáticas, la política de burbujas educativas o las medidas sanitarias, fluctuantes en cada momento, han supuesto una adaptación continua de los estudiantes para seguir su correspondiente formación. Si, además ahora, en época de evaluaciones no pueden recurrir a espacios de estudio con libertad y flexibilidad, la cuesta se vuelve, si cabe, más empinada.

 

Muchos estudiantes, para poder costear sus estudios, tienen que trabajar, por lo que les es fundamental un horario ampliado de las bibliotecas, o para cualquier estudiante, que en época de evaluaciones extiende sus horas de estudio. Tampoco pueden ver como los espacios de estudio se cierran, o aplican un reducidísimo horario de apertura, en fines de semana y festivos, porque el efecto sobre sus calificaciones, y, por consiguiente, en su preparación, puede ser irreparable. Su esfuerzo en su vida académica tiene que tener su símil en un esfuerzo por parte de su ayuntamiento brindándoles zonas de estudio adecuadas.

 

Amparo Folgado Tonda

Portavoz del Partido Popular

del Ayuntamiento de Torrent