"Dropshipping”: ¿una nueva quimera del oro?

Dimecres, 09 Desembre 2020 14:44 Escrit per  Vicente Genís Publicat en Economia Vist 188 vegades
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¿Está causando el “dropshipping” una nueva fiebre del oro para el enriquecimiento rápido? ¿Es acaso un modelo de negocio exento de riesgos? ¿Cuáles son los principales errores que se cometen al emprender este tipo de negocios? ¿Cuál es la delgada línea que separa el éxito del fracaso al crear este tipo de tienda online? ¿Qué puede hacer el emprendedor para no acabar comiéndose sus propias botas hervidas?

 

A finales del siglo XIX la noticia del hallazgo de varias minas de oro en la inhóspita región de Alaska desató en Estados Unidos una fiebre por el enriquecimiento rápido. Miles de personas, la mayoría de ellas sin ninguna experiencia en minería, empeñaron sus escasos ahorros para comprar el equipo de búsqueda necesario y emprendieron viaje hacia el Norte, iniciando una aventura peligrosa en la que el éxito no estaba garantizado.

 

Efectivamente, muy pocos de estos aventureros encontraron oro, y muchos menos todavía se hicieron ricos, bien al contrario, la mayoría de estas expediciones acabaron en tragedia, con sus protagonistas arruinados tras pasar grandes penalidades, frío, soledad, hambre, ataques de osos e, incluso, la muerte.

 

Unos años después, en 1925, el genial Charles Chaplin filmaba una de sus películas más brillantes, personalmente me gustó mucho “La quimera del oro”, donde retrataba con gran humor a aquellos fracasados aventureros, y que contiene varias escenas inolvidables, como la del propio Charlot azotado por el hambre comiéndose con delectación sus botas hervidas.

 

Si me permiten el paralelismo, el confinamiento provocado por la Covid-19 ha desatado una nueva fiebre por el enriquecimiento rápido, donde el “dropshipping” parece ser el dorado metal con el que están fabricados nuestros sueños, y el comercio electrónico se ha convertido en la nueva Alaska prometida, un territorio a la vez esperanzador y peligroso.

 

Muchas personas se han dejado también en esta ocasión arrastrar por la promesa de un negocio fácil, convencidos por gurús y formados con celeridad en caros cursos para emprendedores que quieran convertirse en intermediarios o comisionistas, donde este modelo de negocio solo tiene ventajas: no exige apenas inversión, no necesita stock ni personal, no presenta grandes dificultades.

 

La fórmula parece sencilla: eliges un producto viral, buscas un proveedor, creas una tienda online, ofreces el producto inflando el precio al que te lo sirve el mayorista, haces publicidad en redes o buscas un influencer que recomiende tu página, vendes como churros y te forras. El subidón de la cotización en bolsa de plataformas como Shopify nos está señalando el camino del pelotazo seguro.

 

Simple, ¿verdad? Pues lo cierto es que no es así. Muchos de estos nuevos emprendedores se han metido en un buen lío, adquiriendo incluso importantes deudas, por adentrarse en un territorio que exige hacer las cosas sin pensar en el éxito instantáneo, sino con una visión comercial inteligente y a largo plazo. Han olvidado que en el e-commerce, no es oro todo lo que reluce.

 

Olvidan, también, que poner en marcha una tienda online conlleva una serie de obligaciones legales: estar dado de alta como autónomo; hacer liquidaciones de IVA o IRPF; pagar impuestos; respetar las leyes de protección de los consumidores o de protección de datos (que algunos comerciantes facilitan al mayorista sin el permiso por escrito del comprador para que este se ocupe del envío); y otros aspectos que afectan al producto, como la garantía, la devolución del dinero en caso de tener defectos, el derecho de desestimiento, el etiquetado o la información detallada de las características.

 

¿Cuáles son, entonces, los principales errores que se cometen al aventurarse en este modelo de negocio?

El primero es, claramente, carecer de un Plan de Negocio. Es muy importante estudiar bien el mercado, conocer bien los costes y necesidades. Lo aconsejable es testar primero la reacción de los posibles clientes hasta dar con el producto y el proveedor adecuado.

 

El segundo suele ser limitarse a copiar lo que otros han hecho y carecer de una marca potente, claro que para eso hay que hacer un buen trabajo de branding. También es importante conocer bien el producto que quieres viralizar y, por supuesto, hacer un intenso trabajo de posicionamiento SEO.

 

Otro error clásico es no conocer al detalle la letra pequeña del funcionamiento de tu mayorista: tiempos de envío, comisiones y descuentos por volumen, reposición de stock agotado, impuestos que se deben pagar, etc.

 

Y otra cuestión esencial, a menudo los nuevos emprendedores en Internet descuidan la atención al cliente, hay que tratarle con el concepto del pequeño comercio de cercanía, pues un consumidor insatisfecho jamás volverá a confiar en ti, y sus quejas sobre un mal servicio darán una imagen negativa difícil de remediar.

 

Las estadísticas indican que 8 de cada 10 negocios que se emprenden en Internet mueren durante el primer año de vida, lo que suele conllevar la pérdida de toda la inversión inicial. La única manera de hacer las cosas correctamente es dejarse asesorar por expertos, comprometerse con un modelo de negocio desde la legalidad y la ética, y trabajar con socios, como en el caso de la logística, que cumplan rigurosamente con los compromisos adquiridos.

 

Internet puede ser como Alaska, una tierra rica en oportunidades, pero también un territorio helado y hostil, la delgada línea que separa el éxito del fracaso a la hora de hacer “dropshipping” puede encontrarse sencillamente en la vieja fórmula que aconseja hacer las cosas con visión de futuro, pensando en el largo plazo.

 

Mi experiencia personal me hace ser cauto en mis decisiones, en mi trayectoria empresarial hay éxitos y frustraciones, por este motivo estoy convencido que solo planificando las cosas con inteligencia y contando con los partners adecuados, evitaremos acabar como el minero Charlot, comiendo las duras suelas de nuestras botas hervidas, fingiendo la fantasía de que son unos deliciosos bistecs de ternera.

 

Vicente Genís
Director gerente franquicias de MRW Aldaia y Paterna
www.linkedin.com/in/vicentegenís

Modificat el Dimecres, 09 Desembre 2020 14:46